martes, 13 de octubre de 2009

Los Saberes de mis Estudiantes

1) Lo que nuestros estudiantes saben hacer en Internet:
Debo mencionar que por cuestión de tiempo en clase no tuve oportunidad de aplicar un cuestionario a los alumnos para indagar sobre esta temática, lo hicimos en unos cuantos minutos de forma oral. Espero que la información sea suficiente para ofrecer un panorama general.

Por principio de cuentas, cabe mencionar que debido a su condición económica son pocos los alumnos que cuentan con este recurso en sus casas, sin embargo todos han estado en contacto con este medio de una o de otra forma, siendo la más común un “ciber café” o en casa del amigo, y la mayoría de las veces solo por cuestiones de tarea escolar debido al gasto que esdto implica.

A pesar de todo lo anterior son varias las actividades que mis alumnos manifiestan hacer en internet. La mayoría de ellos han solicitado informes, investigaciones, datos sobre alguna tarea en los buscadores google y yahoo, también de estos bajan imágenes, o videos aunque para videos utilizan con mayor frecuencia you tube. Reconocen que el criterio para seleccionar un trabajo de los muchos que se les muestran sobre “X” tema es el primero que aparece en la lista o bien, depende del número de páginas que tenga el documento. Entre menor sea la cantidad de hojas a imprimir o a leer, el artículo es más factible de ser seleccionado. (Esto me confirma lo que en ocasiones se comenta entre maestros “a veces los muchachos ni siquiera leen lo que imprimen”, en lo personal me ocurrió: como anécdota les comento que en una ocasión no pude revisar un trabajo presentado por un alumno porque estaba en portugués).

Mencionan un programa o buscador, de nombre Ares, el cual utilizan para descargar música.

La mayoría de los alumnos que poseen internet en casa pasan un buen tiempo, incluso a media noche o de madrugada en el chat. Por medio de éste se comunican con sus compañeros de escuela, pero también con personas que no conocen físicamente y que radican en algún otro lugar. Otros suben fotos personales o con cualquier otra temática, información personal incluso en sus “metros”, término que utilizan para referirse al metroflog. El e-mail es también muy socorrido entre ellos, incluso para pasarse tareas.

Los juegos no están ajenos a las “virtudes” que les ofrece internet algunos juegan desde ajedrez hasta guerritas (runscape) en línea. Ninguno de ellos comenta haber tenido participación en la construcción de un artículo en especial como a los que hace referencia el video de la web 2.0.

También emplean internet para bajar algún software de los que se ofrecen de forma gratuita. Por último cabe mencionar que ninguno de ellos ha hecho compras de ningún tipo por este medio.

2) ¿Qué podemos hacer para aprovechar esos saberes en el aula?
En mi experiencia con internet, los alumnos que si poseen estos medios me llevan mucha ventaja. Mis ideas al respecto pueden ser escasas. Pero para empezar, no descartar la idea de consulta con fines informativos sobre los temas de la clase. (Si yo misma supiera incluso cuales son las mejores y fidedignas fuentes de información para recomendárselas). Posteriormente planear una serie de actividades donde mediante el uso del correo electrónico y el chat ellos compartan e intercambien información para llegar a alguna conclusión de equipo.

No descartar el uso del blog como medio para el análisis y la meditación sobre algunas lecturas alusivas a la clase.

3) ¿Quién van a enseñar a quién y qué le enseñará? y ¿dónde lo harán?
Esta es una excelente pregunta en el caso de la mayoría de mis alumnos y yo tendríamos que ir aprendiendo juntos, solicitar la ayuda de un experto dentro del plantel para que nos oriente tendría que ser una estrategia de primer orden y el donde se realizará no lo se, la computadora y el servicio de internet en la gran mayoría es una limitante. Pero pudiera darse la solidaridad y la paciencia de los compañeros agraciados con estos beneficios para apoyar a los compañeros que no cuentan con ellos. Entre las autoridades de la escuela se menciona la posibilidad de la implementación de 5 equipos de cómputo con internet en el área de biblioteca pero todavía no es un hecho.

Mi Confrontación con la Docencia

Les relato: Hace muchos años, cuando yo cursaba el cuarto año de primaria, un día la maestra Hortencia Flores que se encargaba de impartir la clase de Ciencias Sociales dijo: "niños para mañana, de tarea, deberán escribir en su cuaderno que quieren ser de grandes y por qué".

Ese mismo día confirmé ser maestra, mis razones en ese entonces fueron "porque es una carrera educativa en bien de toda la niñez". Mi meta por lo tanto, terminando secundaria, inscribirme en la escuela Normal para poderlo lograr.

Sin embargo, cuando llegué a la secundaria otra excelente maestra, la maestra Carmen Royval se encargó de impartirme e infundirme amor hacia la Química, por lo que decidí ser química.

En 1988 lo logré, estudié la carrera de Químico Bacteriólogo Parasitólogo en la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Autónoma de Chihuahua. La espinita de ser maestro se me queda adentro, pero como los caminos de Dios son grandes, ya casi para terminar la carrera, un conocido y amigo de unos familiares, me propone cubrir una suplencia de una maestra de química que se ausentaba por seis meses. Lo dudé, porque al fin de cuentas mi preparación era otra. la ilusión de convertirme en maestra y además en el área química me impulsó y aquí estoy. Es lo mío, no cabe duda.

Alguien preguntó y cómo le va a hacer si no es maestra. Lo pimero fue reproducir la metodología, tradicionalista, por cierto, que mis mejores maestras habían implementado en sus grupos y que a mi me habían dado resultado como estudiante. Así me inicié. Después me entero que ser maestro es todo un arte.

El ser profesor es una de las carreras más dificiles de llevar a cabo, pero esencial para el crecimiento de la humanidad. El trabajar con seres humanos es de suma responsabilidad. El impacto que dejamos en los alumnos puede ser determinante para que logren sus metas o para que las aborten. Somos el complemento de lo que los alumnos reciben en casa y en algunas ocasiones lo único que reciben.

El ser docente de educación media superior es relevante. Los alumnos, un gran porcentaje, salen directamente al sector productivo. Terminan su capacitación y empiezan a trabajar. Su futuro es más próximo que el de los alumnos que van a la universidad, por lo que nuestra responsabilidad como formadores es mayor, así lo siento.

La Aventura de Ser Maestro

Todos aquellos que no hemos tenido una preparación docente, en un principio de nuestra actividad como maestros, estamos tan expuestos a cometer un sin fin de errores sobre nuestros alumnos. Sin embargo, también creo que es nuestro espíritu de servicio quien nos ha impulsado a sortear todos los obstáculos que se nos presentaron en nuestro andar.

Mis inicios fueron de gran insertidumbre, temor, angustia y me fue tan dificil pedir ayuda a mis compañeros docentes por temor al que dirán. Sin embargo me apoyé bastante en una prima de formación docente que tenía ya algunos años en el nivel primaria y en bachillerato.

Dentro de mis principales miedos estaba el no poder contener la clase y que de alguna manera los alumnos hicieran de mi el patiño, cosa que nunca sucedió. Mis ilusiones siempre estuvieron fincadas en la esperanza de que el alumno aprendiera y por supuesro que se diera cuenta de ello y supiera sacarle el menor de los provechos.

El primer día iba yo nerviosa, enfrentarse a 50 alumnos hacía que las piernas me temblaran y que en mi estómago se sintiera cada sobresalto. A esto le tuve que sumar la preserncia de un "observador". La maestra Jefe de la Oficina de Servicios Docentes había mandado al salón otra maestra para que escuchara y observara mi clase y tomara nota de lo acontecido en ella. Yo sentía que el mundo se me venía encima. Pero fue justamente esta maestra quien provocara la canfianza en mi misma porque una vez que leí su reporte, ella se expresaba bien de mi labor. Me dije entonces, creo que lo puedo lograr.

Los muchachos no mostraron desagrado a mi clase ni a mi persona, excepto porque se trataba de Química, materia que no les interesaba sobremanera, pero que estaban conscientes de que la debían cursar y aprobar.

Empecé entonces con muchas limitantes, prevalecían en mi muchas interrogantes: preparar la clase, medir tiempos, llevar ejercicios suficientes, cuántos reactivos debe llevar el examen, con qué grado de dificultad se pregunta, cuántas evaluaciones debo aplicar, etc., que se fueron corrigiendo parcialmente, porque, ¿las habré corregido ya? La experiencia propia es una gran consejera y maestra, la experiencia de los demás también lo es, los cursos de actualización, algunos tomados de forma voluntaria, otros obligados, muchois aplicables, otros no tanto, también ayudan.

Han pasado por mis manos más de 20 generaciones de estudiantes, y tengo la firme convicción de que en esta noble profesión me voy a jubilar. Espero que para entonces yo todavía sienta amor y preocupación por mis alumnos y por mi superación diaria.